El frío azotaba sus músculos, sentía la helada ventisca correr y meterse entre sus ropas logrando hacerlo temblar. Miraba a su alrededor asegurándose de que no hubiera nadie cerca o de que lo hubieran notado ahí, no podía cometer ese error, no podía meter la pata de aquella forma, debía tener cuidado.
—Veo que aún no has aprendido nada, Connor.
Dando un ligero respingo al oír la voz detrás de él se giró para poder encontrarse con aquella persona que despreciaba tanto. Se paró de su lugar y lo o