—Vamos.
El moreno se paró de su lugar con una enorme sonrisa haciendo presencia en su rostro. Estaba feliz y emocionado. Caminó hasta donde estaba Connor y lo abrazó con fuerza.
—Gracias, necesito ver a mis amigos.
—Lo sé y fue un dolor en las bolas el lograr que me dejaran sacarlo de ahí un rato para que pudieras verlo, espero me lo agradezcas de alguna forma.
—¿Mi abrazo no fue suficiente?
Un puchero tiró de su labio inferior logrando que Connor soltara una leve carcajada para luego abrir la