Mundo de ficçãoIniciar sessão—Se me olvidaba, no tengo otro celular— susurró Vanessa golpeando su frente, lanzando un suspiro observó al mayor —lo mejor que se me ocurre ahora es dejarte el mío. Sí, lo dejaré y te escribiré desde el de Kennedy— sus labios se abrieron un poco más de lo acostumbrado —¡Cierto! ¡Olvidé al papagayo en tu casa! — soltó una carcajada —como sea, la vieja loca te castigó sin







