Mundo ficciónIniciar sesión—¡No, no lo haría! ¡No es necesario! — exclamó con desespero, sus piernas temblaban exageradamente y en su frente se podían apreciar gotas de sudor. Marcelo hacía una mueca de satisfacción al recordar que este pequeño susto lo tenía más que merecido. —Si me dejan ir— añadió al percatarse de que ellos no lucían en nada convencidos — quedaré en deuda con ustedes y har&ea







