74.
MEGAN
Abro los ojos de golpe. La habitación grisásea con poca iluminación es lo primero que puedo notar. Mis ojos todavía no se acostumbran, me toma un par de segundos, pero cuando logr enfocar bien, veo mi cuerpo en la cama de un hospital, porque es donde estoy y no recuerdo haber llegado jamás hasta aquí o cómo fue mi rescate, si es que hubo uno.
En mi mente lo primero que pasa es que pienso que mis padres cometieron su cometido y llamaron a la policía o a los bomberos después de dejarme ahí.