XXI Condena

Ale se removió en la cama. Estiró el brazo para alcanzar su teléfono.

—¡No puede ser! Son las ocho y media. Le dije a Bea que iría por ella a las seis.

—Dile que estuviste haciendo mucho ejercicio y que te quedaste dormido —sugirió Lucía—. Es la verdad después de todo.

Ale la llamó. Bea no contestó.

—Tal vez se enfadó. Ya es tarde, mañana intentaré hablar con ella. —Se acomodó junto a Lucía para seguir durmiendo.

—Intenta dándole chocolates y de paso compras unos para mí también.

—Eso haré
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
fazulo82noooo Bea!!!!! es un idiota no caigas
Digitalize o código para ler no App