Mundo ficciónIniciar sesión— ¡Hola Jonás! – Me tenso y giro la cabeza para ver a Clyo con una trusa que le va como un guante con sus preciosas piernas — Me alegra coincidir contigo, podemos entrenar juntos – giro de nuevo para continuar con el saco.
— No puedo entrenar contigo, no tienes mi peso y puedo lesionarte – trato de ignorarla.
— ¡Ah! ¿Entonces qué hago? – se para frente







