Me visto con lo más provocativo que encuentro en mi closet, un vestido azul celeste que resalta con mi piel oscura. Es de tirantes finos que se amarran en mi nuca y tan corto que apenas cubre mi trasero. Los convino con unos tacones blancos y pongo mi rebelde pelo castaño en un moño alto.
Observo mi apariencia en el espejo y asiento satisfecha. No quiero ser más la sombra de Lexi, mi mejor amiga desde niñas. Estoy harta de que sea ella la que destaque entre las dos, y esta noche en la fiesta de