Chad
Golpeo el volante de mi carro con frustración, esa maldita mujer, es como una bruja. Me envolvió en toda su aura de pasión y lujuria, caí en esa tentación de cabello rojizo hecha mujer. Solo quería tentarla un poco y quién terminó tentado fui yo.
Nada más me puse detrás de ella y sentir el calor que desprendía, mi cuerpo reaccionó, su olor a chocolate tan atrayente, su cuello invitándome a morderlo y ¡Demonios!, mi auto control se fue a la mierda justo cuando su goloso trasero se restregó