Rebekah
Luego de hablar con Gina, me llegó un mensaje al poco rato, diciéndome que hoy a las dos la psicóloga podía atenderme. El día de ayer comí junto a Thiago y seguido volvimos a su apartamento, y aunque fue atento conmigo, lo sentía medio distante a la vez y sé que es por mí, por lo que yo no puedo darle. No ahora.
Las nueve de la mañana, hora en la que debo entrar al instituto a tomar mis clases diarias. Thiago me ha traído en su auto y se despide de mí con un pobre beso en las mejillas.