Gina
Llamar a Chad fue un impulso de último minuto, estaba con Lexi hablando sobre cosas de bebé y vi a mi hija tener su primera sonrisa, le sonreía a la nada y me entró una melancolía, por lo que decidí que Chad merecía estar en cada momento de nuestra bebé. Tomé el móvil y le envié mi dirección en un mensaje de texto, lo que no pensé es que llegaría en exactamente catorce minutos, creo que llegó justo cuando di la orden de dejarle pasar en recepción.
Tampoco conté con su reacción al verme, es