Dominic
Me recuesto en el sillón de la sala de estar con una estúpida sonrisa en mi cara. Y no es para más, me voy a casar con una mina de oro. Todo va después acuerdo como lo planteé, me caso con Gina, en el contrato de boda habrá un ligero cambio en letras pequeñas que diga que ella renuncia a su herencia para pasármela a mí y entonces yo seré el millonario. Pobre ilusa, cree que somos amigos pero lo único de lo que soy amigo es de su fortuna, al principio pensé en seducir a su madre pero la