Chad
En Italia...
Acuesto con cuidado a Oliver en su cuna, enciendo el monitor y camino de puntillas hasta salir de la habitación. Es tarde, cerca de las una de la mañana pero él ha estado todo el día incómodo y no ha querido dormir y por fin pude lograrlo, después de mil canciones al fin puedo descansar mis brazos. Justo en la puerta me golpeo el dedo pequeño de mi pie derecho y maldigo a todos los seres del mundo, olvidándome de mi hijo recién dormido.
¡Puta madre!
El llanto de mi bebé no se