Mundo ficciónIniciar sesiónEl semblante de Jos es distinto, lo veo más relajado, cuando no está lleno de odio su mirada es tan dulce, sus ojos reflejan tanta paz, sus pestañas largar y gruesas que parecen que con cada movimiento destruye algo dentro de mí, su sonrisa que me paraliza. Al fin está dejando salir a un ángel cautivador y deja su disfraz de demonio.
—¿Puedo saber en qué piensas?
—¿Eh? En nada, solo estoy disfrutando esto.
—Me parece que me estás analizando.
—¿Por qué piensas eso?<







