Capítulo 83. Un deseo irrefrenable.
Al llegar a la mansión, Samantha subió a su habitación para descansar antes de ir al bar. A pesar de lo vivido y de las malas noticias recibidas, no podía dejar de asistir esa noche al negocio.
Había mucho por hacer. No solo para garantizar el día de trabajo, sino el evento que pronto debía realizarse.
Robert, luego de llamar a Court para notificarle lo sucedido y evaluar que el trabajo siguiera con normalidad, se acostó a su lado acariciando su vientre.
—¿Te sientes bien?
—Solo estoy algo cans