Capítulo 74. Sacrificio.
Esa noche, a pesar de la agitación vivida, Robert y Samantha terminaron en la mansión acostados en su cama y envueltos en sus sábanas.
Después de hacer el amor quedaron enredados entre sus brazos, con sus rostros muy juntos y compartiendo el mismo aire que los rodeaba.
—Si me hubieses dicho desde el principio que no era hija de Edmund Muller y era dueña de una herencia importante que me dejó mi abuelo, te habrías ahorrado decenas de discusiones y problemas —se quejó ella acurrucada en su cuello