Capítulo 25. Confusión.
Desde ese momento, Samantha intentó estar más alerta. No quería que la volvieran a tomar por sorpresa, pero le resultaba imposible tener los ojos puestos en todos lados.
Una noche, Fletcher tuvo que quedarse en la oficina a terminar de rellenar unos formularios fiscales mientras ella se encargaba de la caja.
Se ocupaba de cobrar cada consumo al tiempo que revisaba los currículos y las propuestas de varios artistas y cantantes que atendieron a la solicitud que había enviado a un diario local. De