Al entrar a la casa me quedé un momento del otro lado de la puerta, me tuve que tomar un segundo para calmarme, pero al cerrar los ojos recordé todo lo que había pasado esa noche, aún sentía sus besos en mi cuello y el roce de sus dedos, nunca había sentido algo así, la punzada en mi vientre me hizo negar con la cabeza y reaccionar, al abrir los ojos, mire algo brillante en el suelo, al acercarme me di cuenta que eran unas llaves, no eran mías, lo supe de inmediato, estaban justo debajo de la m