Jason…
Extendí mi mano hacia la mesa para buscar al jo.dido despertador que me está haciendo la mañana imposible, logré apagarlo y me dí la vuelta para abrazar a Irina, me acerqué a su cuerpo y deslice mi mano por su cintura, ella se agitó un poco.
–Jason…
–Aquí estoy –respondí.
Siempre pasa esto cuando dormimos juntos, dice mi nombre y yo le respondo, es como para asegurarse que soy yo, también se despierta por las noches en algunas ocasiones y le hablo, solo así se relaja, aunque es difícil p