El almuerzo con Lana fue muy tranquilo, hablamos por casi dos horas, le gustan muchas cosas y es bastante amable, hasta me dio pena usarla como parte de mi plan.
La culpa se me pasó cuando me enteré que Collin ya había tomado el crédito de las flores y ella no se molestó en decirme nada, además, se había aprovechado de las idas a comer y las atenciones de Collin sin ponerle un límite, ella sabía que era casado y me conoce, siempre tiene esa falsa empatía, si lo quiere, que se lo quede.
Escuché