Mundo ficciónIniciar sesiónCameron tomó mi mano con la suya y me hizo detenerme, me quedé ahí de pie mientras las lágrimas resbalaban por mis mejillas sin razón. Ninguno de los dos dijo nada más por un largo momento, solo estuvimos ahí, con nuestras manos entrelazadas en un silencio que se escapaba y gritaba con fuerza.
—¿K? — cuando por fin lo escuche llamarme de nuevo, las lágrimas en mis mejillas habían desaparecido, s






