Dixon.
-Sí, hay alguien más -respondió sin preámbulo.
-Ya veo, es muy afortunada -le dio una leve sonrisa-. Espero nada de esto cambie nuestra amistad.
-No lo hará, descuida. Después de todo seremos familia.
-Sí, es cierto, pronto se celebrará la boda. Piensas llevar a la chica contigo, ¿no? Me gustaría conocerla.
-Tal vez.
Fue lo único que contestó antes de volver su vista a la carta. No tenía certeza de nada, ni de cómo terminarían las cosas o si tendría que asistir a la festividad solo. Su p