Chantal.
La pregunta de Dixon retumbó en toda la oficina a puertas cerradas. Chantal se mantenía firme, no tenía intención de flaquear ante su pose autoritaria y ojos centelleantes. Él cruzó las manos sobre su pecho, se notaba la respiración agitada, a pesar de tener un semblante serio. Le recordaba las primeras charlas que tuvieron donde se trataban como enemigos; es que lo eran. Estaban en medio de un conflicto familiar donde las principales perjudicadas habían sido su madre y ella. No, no po