Chantal.
—Anne, no te enojes más con ella —pidió intentando apaciguar el momento—. Está ofendida y no sabe lo que dice.
—No, Chanty, mi hermana lo tiene demasiado claro, y lo peor de todo es que creo que en un aspecto tiene razón —bajó la mirada.
—¿Has vuelto a hablar con él? —preguntó y ella negó con su cabeza—. De cierto modo, Derek no tuvo tanta culpa, sabes...
—No puedo estar con alguien que haya lastimado a una de mis hermanas —interrumpió—. Además, hombres hay miles. Lo nuestro no iba a d