Dixon
Salieron del lugar, el aire de la madrugada era muy frío. Dixon le puso su chaqueta encima de sus hombros desnudos. Ella la recibió con agrado. Subieron a su coche. El trayecto no era muy largo, pero el peso del silencio era molesto. Chantal no le observaba, estaba perdida en sus pensamientos mirando por la ventanilla. Se aferraba a su chaqueta que le quedaba enorme y se hundía en ella como si fuera su refugio. Él no le podía prestar toda la atención que hubiese querido, estaba conducien