Dixon.
Entraron al café. El lugar se veía íntimo y costoso, estaba alumbrado a media luz y decorado a un estilo vintage. El aroma al líquido sagrado adornaba el ambiente. Se sentaron en una mesa. Chantal reparaba todo a su alrededor, Dixon solo reparaba en ella.
Pidieron sus bebidas calientes, estaban uno frente al otro.
Sus ojos azules se posaron en el semblante algo triste y preocupado de ella. Lo que pasaba por esa cabeza llena de rizos le era un completo misterio. Se le hacía difícil leer a