Capítulo 53. Una llamada imprevista
Isabella
Al decir esas últimas palabras, pude ver claramente en sus ojos la ira, la molestia, un poco de confusión, arrugó su ceño y luego de un breve momento, se dirigió a mí.
—¿A ti? ¿Por qué te quiere a ti? ¿Desde cuándo ese…?—detuvo su oración, pensé que diría una grosería—¿Desde cuándo tiene interés en ti? ¡Si solo lleva un día de conocerse!—exclamó empezando a exaltarse. —Definitivamente va con todo. —comenzó a caminar de un lado a otro, pensando, me levanté del brazo del sillón y me inte