Capítulo 32. Ausencia
Isabella
Astel Cedars Hospital, Dubái, Emiratos Árabes Unidos
Había pasado días desde el accidente, para ser precisos tres días, mi alta ya estaba lista para poder marcharme, pero tenía que esperar a John para llevarme directamente hasta el avión en la pista privada, donde me encontraría con mi jefe.
Tocaron a la puerta y anuncié que podían pasar, cuando esta se abrió, apareció John. “Finalmente, un rostro familiar” pensé, le sonreí y él hizo lo mismo.
—Buenos días, señorita Sánchez, ¿Está lis