En el reino Blackmoon, el rey está a punto de perder la paciencia, su hijo ha tardado más de lo normal y no le agrada su impuntualidad.
Caminando de un lado a otro, Lenny llega con sus manos vacías, y un discurso que según él, será perfecto para escabullirse del parlamento culposo que le dará su padre.
—¿¡Me puedes decir que son estás malditas horas de llegar!?— su voz resuena provocando más dolor de cabeza en Lenny
—me han robado, me golpearon fuerte en la cabeza
—¿Qué? ¿Acaso no puedes hacer