—¡Vete al infierno! Yo misma resolveré el asunto de David, lo tendré conmigo, al igual que con Conner, desde un principio todo debía ser así y jamás hubiera pasado está crueldad— dijo ella mientras camina rápidamente mirando el suelo para no tropezar.
—¡Fui muy buena contigo! De aquí no te vas con mi hijo. ¡Dámelo!— ordena Domenik y se acerca en totalidad deteniendo a Mía y Beta saca sus garras y arruga la nariz.
—jamás fuiste bueno conmigo, ni buen esposo, ahora, no serás un buen padre, si no