Mía, al sentirse dolida y traicionada por parte de su Alfa Rogué, camina por el bosque mientras sostiene a su pequeño cachorro, se ha alimentado lo suficiente como para dormir plácidamente.
Algo que no piensa permitir Mía, son las mentiras y las traiciones, suficiente tuvo con la decepción que le causó Domenik.
Ella sabe que no puede regresar a su reino, porque teme que también le arrebaten este cachorro, así que piensa en tener una conversación seriamente con Domenik.
Pero al oír un fuerte