—Estoy esperando Ava, ¿qué haces aquí? —Pregunta Rita muy seria.
—Yo vine, porque, porque…
—¿Por qué, qué?,
—Porque conozco al dueño, ¿y tú?, ¿por qué dices que tienes derecho?
—Lo conoces, ¿en serio? —Parece enojada y se cruza de brazos.
—¿Acaso tú y Jeremy…? —Es lo primero que viene a mi mente, pero ella me detiene para evitar que diga alguna tontería.
—¿Qué?, ¿Jim y yo?, no, él es mi primo.
—¿Jim?
—Sí, Jim, así le decimos de cariño, o bueno, le decíamos. —Baja la mirad