—Ava...
—¿Qué pasa Christian?, ¿de qué no me debo enterar? —Le pregunto muy seria, y él deja a un lado su nerviosismo
—¡Me asustaste!, ¿acaso quieres matarme del susto?
Me enoja que se desvíe del tema
—Responde mi pregunta. —Le exijo bastante irritada.
—¡Bahhh!, (respira hondo) es que se suponía sería una sorpresa, quería darte un regalo, y Ruth, mi secretaría, me ayudaba con eso, las cosas no estaban saliendo como yo quería y me enojé con ella, porque quiero que sea algo perfecto,