ALASKA
El sonido de mi teléfono me despierta, estiró ni mano contestando sin mirar quien me llama. Me siento fatal al despertar.
—Hija mi amor —es mamá —¿cómo te sientes? ¿quieres que vaya a tu apartamento?
Tan linda, me gusta como se preocupa por mí. Y siempre sabrás que la única que te querrá y preocupara de verdad por ti es mama.
—No es necesario mamá, estoy bien—me siento en la cama, mirando el reloj de la mesa de noche, dormí más de tres horas—como están ustedes.
—Quisiera ir a tu ap