Capítulo 60. Falsas acusaciones.
Esmeralda había llegado a la misma ciudad y al hotel donde estaba su hijo.
—¿Me comunica con Alejandro Valente? Soy su madre.
—Lo siento, señora, pero él no se encuentra. Salió muy temprano en la mañana y dijo que estaría unos días fuera.
Esmeralda frunció el ceño, frustrada por no poder encontrar a su hijo. Sin embargo, no estaba dispuesta a rendirse tan fácilmente.
—Entiendo. ¿Podría decirme si la señorita Romaira Santamaría está hospedada aquí también?
La recepcionista dudó por un momento an