Capítulo 53. Confrontaciones.
Jorge se detuvo en seco al ver el estado de Sergio, su corazón latiendo con fuerza mientras trataba de controlar el pánico. Con manos temblorosas, intentó abrir la puerta del auto destrozado, pero estaba atascada. Maldijo entre dientes y se agachó, mirando dentro a través del parabrisas roto.
—¡Sergio! —volvió a gritar, con más urgencia, esta vez. Pero no obtuvo respuesta.
La preocupación lo impulsó a actuar rápidamente. Sacó su teléfono y, con dedos temblorosos, marcó al número de emergencia.