Capítulo 54. Separación silenciosa.
Alejandro apretó su mandíbula con rabia, pero antes de que pudiera hablar la conversación se vio interrumpida por la llegada de Manuela, quien irrumpió de golpe.
Su rostro reflejaba una expresión extraña, hasta nerviosa mientras miraba a Alejandro y luego a Amelia.
—Alejandro... —dijo Manuela con voz entrecortada, casi como si hubiera corrido para llegar hasta allí—. Necesito decirte algo importante. Algo que Amelia nunca te ha contado.
El silencio en la sala se intensificó. Amelia cerró los oj