Capítulo 143. La fuga desesperada.
El cielo nocturno era una especie de manta oscura que parecía aplastar la ciudad bajo su peso, mientras Naomi permanecía sentada en el borde de su cama, su mente dando vueltas con pensamientos confusos y pesimistas, casa uno peor que el anterior. Tras escuchar la conversación entre Marina y Waleska, se dio cuenta de que no tenía tiempo. Sabía que si se quedaba, perdería a Alexandre para siempre. Con el corazón pesado, tomó una decisión que no creía posible, debía huir.
Con movimientos silencio