Capítulo 126. Un destino inesperado.
Después de firmar los papeles y recibir las felicitaciones del oficiante, Sergio tomó la mano de Naomi y la guio hacia la salida. Alexandre, que no dejaba de sonreír, saltaba emocionado a su alrededor, disfrutando del repentino matrimonio entre sus padres.
—¿Y ahora qué? —preguntó Naomi, aún aturdida por la rapidez con la que todo había sucedido.
—Ahora nos vamos de viaje —anunció Sergio con una sonrisa tranquila, aunque sus ojos mostraban un brillo de anticipación.
—¿Un viaje? —Naomi lo miró