Los días comenzaron a pasar sin que me diera cuenta.
La madre de Landeros y yo arreglamos nuestro último encuentro. No dije nada de lo que mi padre me había confesado pero si era algo que me generaba curiosidad, Landeros no sabe, ya que fue en uno de esos momentos en lo que nos fuimos a estudiar al extranjero.
El padre de Yeremi era el chófer de Valeria a quien despidieron para no "manchar" el apellido, como si eso importara.
Mi embarazo avanza, al principio todo seguía sintiéndose irreal, c