—Dylan tienes que calmarte.
Dylan se dio la vuelta dramáticamente mirando a Evangeline como si hubiera perdido la cabeza.
Cuando en realidad el que había perdido la cabeza era él.
—¿Calmarme? —Dylan soltó un bufido—. ¡¿Calmarme?!
—Dylan…
—En unas horas se realizara una boda con más de 200 invitados, ni siquiera quiero saber de dónde conseguimos tanta comida para todos los invitados, ningún padre quiere oficializar la boda, el repostero no sabe si podrá terminar el pastel de bodas a tiempo con l