—Esto es denigrante —Luke miró a Alan con el ceño fruncido—. ¡No me voy a mover, deja de inmovilizarme!
—Si alguien vuelve a hacer desorden, tendré la dicha de asfixiarlos —advirtió Alan con una sonrisa siniestra.
Los dejo en libertad de nuevo y los alfas empezaron a quejarse,
—¡Y es por esto! —Oliver los callo a todos mirando a su primogénito—. ¡Que los mayores deliberamos que no era tiempo para hacer esta petición!, estoy totalmente de acuerdo contigo Liam, al igual que lo estoy con Matthew.