—¡Papá ya basta! —Bael miraba ceñudo a su papá—. ¡Estás asustándola!
Alan miraba fijamente a Jessy.
Esta había estado en la cocina de la mansión francesa intentando prepararle una cena a Bael, ya que este le dijo que volvía en la noche.
—No sé… —Alan ladeo su cabeza mirando fijamente a Jessy, esta temblaba alzando un cucharón—. Hay algo en ella que se me hace familiar, pero no se…
Ya está, se dijo Jessy mentalmente, se dará cuenta de mi parecido con mi madre y será mi fin.
—La conociste en navi