17. CORRETE EN LA POLLA DE TU PAPI
—Dime qué quieres hacerme —susurré, mientras mi mano lo recorría desde la base hasta la punta—. Cuéntame tus fantasías. Las cosas en las que has pensado a altas horas de la noche cuando mamá duerme a tu lado.
Abrió los ojos de golpe, ardiendo de deseo. —¿De verdad quieres saberlo?
—Cada detalle, por muy sucio que sea.
Me agarró del pelo y me echó la cabeza hacia atrás, obligándome a mirarlo. —He pensado en follarme esta linda boca hasta que te ahogues y llores. En doblarte sobre cada superficie