124. Me masturbé con tu pene, padre.
PUNTO DE VISTA DE SIENNA**
Apenas dormí.
Toda la noche mi mente repetía la orden del Padre Lucian: «No te pongas nada debajo de ese vestido».
Para cuando se puso el sol al día siguiente, mi coño ya estaba hinchado y húmedo de anticipación. Elegí un sencillo vestido blanco de verano: inocente por fuera, pecaminoso por dentro porque no llevaba nada debajo. Sin sujetador. Sin bragas. Solo piel desnuda y sensible rozando la suave tela cada vez que me movía.
Mis pezones eran puntas duras que presion