Mundo ficciónIniciar sesiónHANS
—No —espeto mientras subo al auto.
Gris me detiene la puerta antes de que se cierre.
—Deja que vaya —me pide.
La polla aún me palpita y verla con sus mejillas rojas y su nariz respingona, me dan ganas de follarla en el camino. Pero no puedo dejar qu







