Mundo ficciónIniciar sesiónGRIS
No dejo de tocar mis labios mientras voy en el carro de Hans, en cuanto Raze me besó, se separó y volvió a subir a su auto, arrancando hasta desaparecer de mi campo de visión. Fue tan extraña su reacción, Prim ya me había advertido que él estaba enamorado de mí, lo dudo, puede que estuviera un poco pasado de copas.—Parece que le gustas a tu guardaespaldas






