No entendía cómo se atrevió a decir semejante barbaridad. ¡Incluso afirmó que Liborio y él iban a perder el tiempo! ¿De dónde sacó ese joven el valor o la osadía para decir algo así? Al escuchar eso, Liborio se quedó sin palabras por completo, con el rostro tenso, y su boca temblando sin parar mientras lo miraba fijamente por un buen rato.
Esa declaración hizo que la zona de espectadores estallara de nuevo. Todos pensaron que ese tipo debía tener algún problema en la cabeza, porque ninguna pers