Los guerreros que estaban en las gradas hoy realmente se sorprendieron. Nunca habían visto a alguien como Fane, alguien que no le importaba lo que pensaban los demás, haciendo cosas cada vez más absurdas.
Muchos pensaron que su comportamiento debía ser una actuación. Pero él les demostró con sus acciones que todo lo que había dicho y hecho venía desde el corazón. No estaba fingiendo en absoluto.
Nadie podía ver ni un atisbo de miedo en él, ni siquiera los otros dos combatientes podían evitar m