Giró la cabeza hacia el pasillo detrás de él. Solo entonces pudo pensar en otras cosas. Esos dos aún debían estar en combate.
De los otros dos participantes, tenía una idea más o menos clara de sus habilidades. La verdad era que no tenían nada que ver con él en cuanto a fuerza. Si le había costado tanto derrotar al guerrero de armadura de oro, mucho más les costaría a esos dos.
Mientras se distraía con esos pensamientos, una suave luz dorada lo envolvió por completo. Llorens levantó la barbill